Hay momentos

A veces, hay momentos en las que ocurre algo que nunca esperabas que ocurriría, el manto de felicidad y plenitud desaparece sin más, sin explicación, como si un golpe de viento se llevase la torre que habías estado construyendo durante años ante tu mirada perpleja, sin poder parpadear, sin poder moverte. Das vueltas una y otra vez intentando entender, intentando ser consciente en que momento todo cambió, en qué momento la línea se torció y te tiró por el precipicio. En qué momento el pasado se convirtió en presente y empezaste a echar de menos lo que jamás pensaste que echarías de más.

Hay momentos en los que te sientas mirando al vacío, a ese vacío que te absorbe para no soltarte, sin entender en qué momento comenzaste a elegir un abrazo que aislarte del universo, en que momento elegiste una buena conversación a una buena serie, en qué momento comenzaste a sentarte con la soledad mientras esta te empujaba a la tristeza, mientras te desgarra por dentro recordándote todos y cada uno de los errores que has cometido, como si la soledad estuviera esperando al momento indicado para echarte en cara cada torcedura de pie, cada golpe mal encajado, cada situación que jamás quisiste recordar. Esa sensación vacía de haber dejado algo por el camino sin saber el que.

Nadie te enseña a ser fuerte, pero la vida te obliga a serlo, y llega un día en que te sientes del lado opuesto, te sientes del polo del que nunca te habías sentido y no entiendes cómo llegaste ahí, ni sabes como salir de él. La cabeza cansada de mirar al techo y no encontrar ninguna explicación, el corazón se cansa de escuchar sin poder hablar. Hay momentos en los que te cansas de intentar ser aquello que no crees poder ser nunca, en los que te cansas de contarle a la almohada lo que sientes mientras las sábanas te acarician las lágrimas, a veces, solo a veces te sientes una niña de cinco años que solo tiene ganas de inundar el mundo de agua salada sin saber porque, deseando un abrazo sin pedirlo. No entender nada por mas que intentas. La opresión en el pecho que no entiendes, porque no entiendes en qué momento te has metido en ese cajón del que no necesitas salir, de ese cajón que te convierte en una bola intentando no sentir aquello que te supera.

Hay momentos en los que sientes que los sueños se pierden en el autobús que pasa por delante de ti, que todo aquello que siempre quisiste nunca lo tendrás. Hay momentos en los que te ves incapaz de dar un paso firme o siquiera un paso adelante. Hay momentos en los que prefieres fingir una sonrisa a dar una explicación. Hay momentos en los que necesitas tantas cosas que sabes que no vas a recibir, que te hundes más aún en aquello de lo que intentas salir. Y no sabes, ni cuando ni como, pero llegaste aquí, y aquí estas, al borde del abismo, de la incertidumbre mirando al frente e intentando entender cuando llegaste aquí.

 

 

https://www.youtube.com/watch?v=IkC6MSpADeg